Me lleva la chingada. A estas horas yo debería estar crudo, repasando los detalles de la fiesta inaugural de dixo.com y combinando las efervescencias del ácido acetilsalicílico con las de un tehuacán que prometa chilaquiles. ¡Pero no!
Viviendo en un barrio viejo de Coyoacán las posibilidades de vencer a la incisiva naturaleza conjurada con la humana necedad —o sea de atravesar aguaceros, bloqueos, encharcamientos y manifestaciones— resulta imposible. Así que, mientras unos chocaron vasos y copas augurando porvenires en un rosado antro de Polanco, otros tuvimos que conformarnos con darle vueltas a la tele para finalmente aterrizar, junto con Adela Micha y su pomposo helicóptero, en una comunidad del sureste mexicano, ésa sí arrasada por Tláloc. ¡Qué surrealismo! Por un lado los dioses azotando a quienes no deben con huracanes y terremotos, por el otro Montiel y Madrazo sacándose los milloncitos al sol (¡chuladas!), y por si fuera poco y comprensiblemente, todos aguardando a que pasen las horas lentas hasta un nuevo capítulo de RBD, o en su defecto, hasta el silbatazo inicial del partido de México contra Trinidad y Tobago.
Nada nuevo bajo el nubarrón, cierto, sólo ocurrencias en el teclado luego de dos idas al baño con carácter de urgencia (porque además y quién sabe cómo, estoy enfermo, carajo), al comienzo de una jornada plagada de estrés y notas musicales.
En fin. Me hubiera gustado estrenar mi espacio aquí con una amable crónica sobre el lanzamiento de este sitio necesario, pionero en México y tan lleno de entusiastas conquistadores. Como no es posible, se me ocurre que lo mejor será poner la rola “Guitarra y vos” del uruguayo Jorge Drexler (sólo porque es el primer disco que mi vista tocó en la estantería), para dejarme ir con su buen lenguaje y cuestionarme si hoy, 12 de octubre de 2005, “Día de la Raza”, tenemos de verdad algo que celebrar más allá de que nos vinieran a dar una madriza cinco siglos atrás. Tal vez sí… Por ejemplo la noticia de que Carlos Monsiváis reciba el Premio Nacional de Ciencias y Artes. Hay que decir que su último ensayo a propósito del terremoto del 85, No sin nosotros (Era, 2005), es esclarecedor para entender a la curiosa sociedad civil de nuestros días. Muy recomendable.
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A propósito de música y huracanes, visita jorgedrexler.com y cruzroja.org.mx
no que no te gusta la trovA?
o acaso…