Nunca me cansaré de presumir lo fiel que era la Daisy. Si yo estaba dormido, y ella arriba de mi cama, pobre de aquél que se me acercara con una mala intención. Sólo mi madre podría. Ni mi hermano. Si se atrevía, se enfrentaba a una serie de ladridos. Ella velaba mi sueño…¿que más bello que eso?
Y si iba al baño y me tardaba más de 5 minutos, ya estaba echada afuera esperando a que saliera. Y bastaba un chiflido mío para dejar de inmediato el lugar y a la persona con la que estaba y venir hacia mi. A pesar de que ella dormía bastante, en cuanto despertaba ya estaba con la pila más que puesta. Según yo, ya tenía 10 años. Según mi mamá, unos 15.
Y cada vez era menos el tiempo que pasaba con ella. A veces la escuchaba llorar en la noche sin saber bien que tenía, pero al día siguiente ya estaba más que lista. Igual cuando llegaba a vomitar algo…”seguramente comió algo que no debía” y en cuestión de horas ya estaba como nueva.
Hace ya más de dos años tuvieron que operarla de un tumor y quitarle la matriz, por lo cual, además de que su regla era muy irregular, pues quedó fuera de toda posibilidad de tener cachorros. Pero fuera de un par de días, en los que si estaba muy adolorida, fue como si nada hubiera pasado.
Pero entonces comenzó a recoger una pata trasera, y a casi no usarla ni apoyarla. Y luego la otra. El sábado pasado de plano no quería moverse, y si lo hacía era con mucho trabajo. Lloraba y pujaba. El domingo la llevamos con un veterinario: “Puede ser que si vuelva a caminar…pero la verdad es que también está la otra opción…”
Y yo, desde hace tiempo, ya me estaba comenzando a hacer a la idea…
Ayer ya llevamos con Ricardo, el esposo de mi prima Lulú, ambos veterinarios. No sólo la esperanza para sus piernas era muy poca, sino que le detectó ahí mismo un soplo al corazón. Creo que una frase lo resume todo: “Como familiar, te puedo decir que le podríamos echar ganas y tratar de sacarla…Como veterinario te digo que está muy difícil.”
Y para qué atrasar el momento? Para qué si desde que bajabamos las escaleras con ella en mis brazos me hice a la idea de que muy posiblemente me la estaba llevando a…? De una vez. No hay más. No vale que sufra. Ya con bastantes lágrimas en los ojos, la abracé por última vez, con su hocico en mi pecho como miles de veces. Un beso de despedida. Y así, le dije adiós.
Y desde ese momento hasta hoy, hay momentos en los que me quedo pensando y no me cae el veinte de que no volveré a verla. Y ayer en la noche cualquier ruido que venía de su lugar, me hacía pensar en que era ella la que estaba ahí. No he querido mover ni su plato. Creo que voy a tirar los dos suéteres que usaba.
Dei, espero estés bien, y no estés muy sentida conmigo. Te quiero.
Saludos cordiales a todos. Ahora más que nunca, mantengo mi posición y muchachos, ya no quiero polemizar mas sobre este asunto.
pues… si, yo la verdad se lo q se siente perder a una mascota y mas si fue tu amigo y tu compañero de la infancia,al mio también lo envenenaron y fue muy doloroso verlo sufrir… hasta la fecha lo extraño y ya van a pasar 3 años… pero ten en cuenta q tus mascotas no t olvidan. Q t mejores Pada!! =D!
Arriba las mascotas, porque ellas también son parte de la familia.
Se siente horrible perder a una mascota, toda la familia se encariña con ellos.
Respecto a primo dust, pues en algunas cosas comparto su punto de vista, pero creo que la cago tontamente en algo, dar su opinion en el blog. Digo, es perfectamente valida su opinion, pero es como si de repente en una reunion todos esten hablando del mismo tema y llega una sola persona a hablar lo opuesto, no viene al caso.
Oye Primo, no mames, ya sabemos que eres el más necio de los necios y que crees que de tu boca fluye la verdad absoluta, pero ya bájale, mejor vente pal rancho a hacer la tragazón y a que el abuelo te ponga a trapiar.
jajajaja
El 3 de junio se me fue Frida, dos días antes fue la última vez que jugué con ella, parece que espero para verme. No me despedí. Pensé que la iba a ver otra vez pero ella decidió lo contrario. Lo peor es que tu mamá te hable llorando por teléfono y te diga que frida ya no está. Un abrazo pada y seguro tu daisy y frida se estan haciendo compañia.
y le cerramos los ojitos a mi bebe, y llore mucho mucho y me dolio mucho mucho y se que no lo volvere a ver mas y se que tengo que estar super tranquilo
no se pongan tristes
Yo de verdad no se como afrontarlo, hace apenas unas horas me han dicho que jack(mi perrito) a entrado en estado de coma, el suero y las inyecciones no han podido lograr que se estabilice, despues, a la media hora, me informan que su corazoncito no soporto la infeccion y simplemente murio…
Escribo esto con la cara llena de lagrimas por la impotencia, por que sufrio demasiado una agonia de la que no pude salvarla, ya no estara esperando por la noche para brincar sobre mi y jugar conmigo, o para levantarme por las mañanas con sus travesuras, ya no dire mas Jack y se posara frente ami con esa carita hermosa y tierna-.
Mi mascota, un labrador golden retriever murio a los 3 meses de edad, y aunque fue poco tiempo el que convivimos, desde que la vi por vez primera l ame tanto que me duele tanto, tanto que no puedo detener mi llanto, ella fue contagiada por un perro que nunca se vacuno y contrajo el virus, un dia amanecio tirado y con la mirada vaga, sufrio demasiado, la diarrea, la hemorragia con sangre, su debilidad, nunca se quejo, su silencio me dolia tanto que lo tomaba en mis brazos y lloraba de no saber que hacer, lo llevabos con 3 veterinarios diferentes y lo internamos, desgraciadamente mi niño nacio con problemas y su estomaguito se debilito rapidamente, era tan hermoso que todo mundo me hacia notar la reliquia que tenia, ahora, despues de saber que ya no le vere mas, aun cuando su sufrimiento termino, trago saliva y trato de asimilarlo, no adoptare a otro, aun no estoy lista y creo que pasara mucho tiempo para que lo este, simplemente me pregunto, por que hay tanta gente insensible y egoista que cree que un animal no merece ser llorado solo por que no es raciocinio?
Jack, desde lo mas profundo de mi corazon me dueles mucho, te amo demasiado y me cuesta entender que ya has muerto.