Lo siento, ahora sí me rindo, estoy de mal humor, llevo un par de noches sin dormir y neto no puedo escribir de nada que no tenga que ver con…..
….no sé ni con qué, no sé porqué de pronto el insomnio se vuelve cómplice de la lluvia, el tráfico y la mala leche de algunas personas. Y entre que me duermo cuando ya amaneció, y la angustia, y los cierres de las carreteras, y el rock (que es más difícil de lo que pensaba), y preparar cena y que se me viene el tiempo encima para vivir, y esta ciudad, y que no sé cómo terminar lo que escribo…recurro a alguien que siempre ha sabido poner las emociones en palabras mucho mejor que yo y que mientras estoy en esto recuerdo como si me estuviera cantando en este momento las primeras líneas de su canción,
mientras no duermo,
mientras no entiendo,
mientras no escribo:
“Si la angustia no tuviera tantos meses,
si pudiera huir de esta ciudad,
si el milagro de los panes y los peces
consiguiera darnos de cenar.
Si tuvieran corazón las autopistas,
si alguien me esperara en la estación,
si bajaran de la luna los artistas,
si acabara bien esta canción.
Si aprendiéramos a amar como animales,
si quedara tiempo que perder,
si bailaran rock and roll los generales,
si cantara el gallo rojo del amanecer.”
Joaquín Sabina (con una manita de Páez).