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It’s Not Like Everyone’s My Friend.


En : Música

Ese es el título de una rola de los Morning Runner. Me pareció apropiada para el título de este post, porque mi asunto a tratar, se refiere a los amigos y a los que parecen ser tus amigos, tratas como amigos, te tratan como amigo y tal vez, no sean tus amigos.

Dicen por ahí que los verdaderos amigos se cuentan con una sola mano y es ahí donde me confundo porque de pronto yo quiero usar hasta los dedos de los pies. Desde siempre, me ha gustado rodearme de mis cuates, de mis hermanos no naturales (porque soy hijo único) para hacer equipo en todo lo que se pueda. Siempre acabo involucrando el corazón en todo lo que hago y –con sus debidas excepciones–, me acabo sintiendo “amigo” de todos los que se involucran junto conmigo en algún proyecto o empresa a realizar.

Trabajo con amigos. Mis proyectos más importantes de vida, están fincados en mis cómplices incondicionales que se han convertido en una familia muy especial. Creo que la familia que uno escoge a lo largo de la vida, es por lo menos igual de especial a la natural y, en una de esas, hasta más especial por tratarse de elecciones de vida y no de designaciones divinas.

Obvio luego descubro que alguien en particular no era tan mi cuate y luego me llevo gratas sorpresas con gente a la que veía desde un punto de vista laboral (por ejemplo) y acaban entregándome su corazonsote, al tiempo que yo ya caí en las hermosas redes de su amistad. Pero la cosa está en que… no es un tema fácil.
Asociarte y/o trabajar con amigos es un pedo, pero también una aventura que algún día hay que emprender. Vivir con ellos –según me cuentan porque vivo solo– es una experiencia tan aterradora como reconfortante, y también creo que hay que hacerlo alguna vez.

Este momento en mi vida, luego de cerrar ciclos y en el mero punto de abrir otros, es más que afortunado. Han habido rupturas amistosas, reconciliaciones, rencillas, alejamientos, pedos y demás. Es parte de la vida; es parte de caer en cuenta quiénes son los meros buenos y quienes no. Es parte de entender que todos –por naturaleza– nos acabamos usando los unos a los otros. Yo creo que alguien es mi brother y seguro para él yo no. Alguien piensa que soy casi casi su hermano e igual para mí es un conocido más. Y es que hay conocidos, compañeros y buenos amigos… aunque en la peda siempre parezca lo contrario.
Me doy cuenta, obvio, de los que siempre están y de los que estarán pa siempre. Me doy cuenta de quiénes son los momentáneos, los instantáneos, los casuales, los sorpresivos y los de la chamba. Pero en el fondo, los veo igual porque me no me gusta clasificarlos. Ya bastante es el hecho de toparnos en la vida y caernos bien ¿no?

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