Por Pablo Romo M.
Bajo la mira periodística y documental que este año expondrá la siguiente edición del Festival de Documental “Ambulante”, que iniciará en Morelia el próximo 2 de febrero, con la temática “Dictator´s Cut”, podremos admirar, criticar y juzgar ciertas realidades a nivel mundial gracias a la veracidad de algunos documentales que han sido omitidos, manipulados o distorsionados por los medios y las autoridades, que retratan la vida de figuras controversiales de la historia, que se han enfrentado a la censura o la han promovido y, documentales cuyos realizadores han sido amenazados por el contenido de sus obras. Una probada suculenta de lo que augura este jugoso festival es el documental “Control Room”, situado en los acontecimientos entre Bagdad y Estados Unidos, cuando fue realizado el derrocamiento de Saddam Hussein. En éste, se retrata la labor periodística de unos y de otros —que no es tan informativa, en ocasiones— por exponer el discurso que permita entregar al televidente un reporte parcial o casi nulo de los reales sucesos de muerte, exterminio, pobreza, avaricia, sufrimiento y abuso de poder, en contraposición con la televisora regional Al Jazeera, que transmite los hechos tal cual suceden, y en contra de las intenciones propagandísticas del gobierno de Bush.
“Control Room” muestra cómo el poder de la manipulación ha engendrado en la mentalidad de los que trabajan en los medios una realidad cegada por el poder como en una competencia de “dimes y diretes”, con tal de justificar la invasión de otro país. Este filme, me transportó indirectamente al México que vivimos, no por el aspecto de la guerra; simplemente por el manejo de la información que los medios masivos nos entregan desde el televisor, la radio, internet y medios impresos. Ésta, en efecto, es una reflexión muy particular, y que está fuera de la película que comenté anteriormente, pero muy en el contexto de lo que los medios nos quieren hacer creer. Entonces pregunto de manera general: ¿Nosotros —los ciudadanos de México— tenemos la culpa de que la tortilla suba de precio porque las instancias gubernamentales se tragan el dinero y prefieren exprimirnos económicamente para sustentar sus verdaderas responsabilidades como funcionarios públicos de ofrecer a los habitantes del país una calidad de vida digna? No. ¿La solución está en no comprar tortilla? ¿Y para aquellos donde la tortilla conforma la canasta básica? Si esta primera pregunta la aplicamos a otras necesidades básicas, nos daremos cuenta que la realidad del mexicano es: Un ser explotado y bien agarradito de los huevos. Quizá por eso sea más común escuchar en la calle un “Me vale verga” que un “Yo sí tengo huevos para…”, pero como el poder adquisitivo o económico —que nos permite tener una mayor gama de opciones y calidad de vida— depende en gran medida del grado de cultura y educación que se tenga, pues será casi imposible tener un buen estatus socioeconómico, al ver que el groso de la población está más preocupada por ver la cantidad de basura que los medios nos escupen segundo a segundo y minuto a minuto, y también, por el recorte en los planes educativos en los niveles más básicos, y esto que acabo de mencionar, también se llama manipulación. Es verdad que existen muchos egresados en diferentes disciplinas, pero sólo capacitados para pensar en su campo laboral, y no con la fortaleza mental y conciencia social de ejercer su profesión en desarrollo y crecimiento de nuestro país. ¿De qué sirve ser egresado o titulado si sólo fuiste formado como un soldado estadounidense que como perro lazarillo sirve ciegamente a su amo, y donde lo único que sabe es decir “Sólo cumplo ordenes”?
De cualquier manera, no dejen de ver “Control Room” cuando comience el Festival, y de pasada, reflexionen que todas nuestras acciones no son aisladas, y si de manipular se trata, que sea para una armonía generalizada… que la verdad… está muy cabrón conseguir, pero no imposible. Digo… ¡como si todo esto de vivir en sociedad se tratara de un cuento donde un tal Pinocho deja de decir mentiras después de que una ballena se lo traga!!! Claro que a Pinocho no todo el tiempo se lo tragaba una ballena, como a nosotros diariamente nos pisotea la autoridad, la corrupción y la avaricia. Yo creo que por eso estamos tan acostumbrados a olvidar y a soportar tantos atropellos, porque hemos crecido rodeados de abusos. Sea la causa que sea y como dijera el “El niño terrible del cine francés”, Gaspar Noé, en su película “Irreversible”: El tiempo todo lo corrompe.

tsssssssssssssssss, mendez comprendez yo soy el control!!!!
camara, me largo.
soy…el ke seguira papiando, a ke rika tragazon…
Muy buena refexion Pablo, y haciendo mencion a MEXICO, tambien mencionaste algo muy importante sobre los medios masivos de comunicacion y que me hace preguntar ¿Como le hacemos para que despierte toda la gente y no vea TV FUTBOL ARREGLADO, no escuche en la radio a MANA, RBD, SHAKIRA, TELENOVELAS DE TV AZTECA Y TELEVISA, etc, etc.?
Esta cabron ¡verdad?
Saludos
Me acuerdo de haber escuchado en alguna ocasion en Frecuencia Shampoo referirse a “Las Dos Horas de Bryan” (ahora Gabba Gabba) como…Dos Horas de Rayando el Sol, me causo gracia.