
Cuando escribo esto, faltan menos de tres horas para que termine el 2006 y arranque el prometedor 2007. Dejé de postear algunos días porque me tomé unas pequeñitas vacaciones y aunque pude haber esperado otro momento para escribir algo, me sentí en la imperante necesidad de hacerlo ahora mismo. Las clásicas cenas y festejos de los 31 de diciembre ya están arrancando y a la que estoy invitado por vez primera voy a llegar tarde, deliberadamente tarde, porque no habría tenido oportunidad de escribir esto si me hubiera ido a la hora apropiada. Estoy escuchando el maravilloso Love de The Beatles, esa maravillosa obra realizada en este moribundo año por el mismísimo George Martin (el quinto Beatle que le llaman) y su hijo Giles, que es el que le mueve al Pro Tools según leí apenas en el librito. Estaba buscando un tópico para tener pretexto en hacer este texto y decidí no tenerlo; así que este post no trata de nada en absoluto. Comencé a escribir y estoy redactando todos los pensamientos que vienen a mi mente, los últimos de 2006. Hoy comí con un señor que me cae a toda madre, es aleman y vive en México desde hace más de 20 años; me estuvo contando de su juventud en Alemania y de sus aventuras con una banda que fundó su hermano y que se llamaba algo así como Los Forasteros. Se ve que se la pasaba cabrón de bien, que añora esos viejos tiempos y que la música le cambió la vida. El señor es mi suegro y es nuestro huésped por esta temporada.
Que difícil que me resultó el fin de año; lleno de nuevas cosas en mi vida y de muchísima información entrando en mi cabezota al mismo tiempo. Me fui unos días a San Diego y viaje a Tijuana porque como bien saben, el avión sale más barato; me gustó mucho el asunto de la frontera, me cae que aunque Estados Unidos esté bien chingón, el sentimiento que te da al entrar a México de nueva cuenta es único y bien cabrón. Bien dicen que como México no hay dos, con todo y que hay cosas que emputan como que de allá para acá NADIE nos haya pedido papeles ni haya intentado revisarnos un carajo. Insisto, que bueno que está el disco de The Beatles. Me compré una Gift Card de la tienda de iTunes y ahorita me estoy bajando el famoso Return to Cookie Mountain de TV On the Radio, uno de los discos más alabados de 2006 y que yo no tenía por pendejo. Me acaba de interrumpir una llamada de mi mamá, quien va saliendo de la iglesia de la famosa misa de 8pm del 31 de diciembre; de chiquito me mataba de la hueva que me llevaran justo a esa misa porque dura casi dos horas y está aperradísima de todos los que como yo, nomás vamos (o íbamos) en esa fecha. Se me está haciendo tarde, yo creo que dejo hasta aquí este texto que oficialmente se convierte en mis últimas palabras escritas del 2006. Ya lo pensé bien y lejos de reclamarle algo a este año, tengo que agradecer un chorro de cosas que me pasaron en el transcurso del mismo. Lo cabrón y más feo siempre generó algo positivo y ayer platicaba con unos amigos (incluyendo a Mimoso de DIXO) que el balance no puede ser malo y que parece como si el 2006 se hubiera tratado de sembrar lo que hay que cosechar en 2007 y años venideros. Para este medio (DIXO)será el año de la consolidación, para México será el año de demostrar todo lo repasado y prometido en 2006. Me acaba de hablar mi chica por teléfono para que me apure, les digo que ya se me está haciendo tarde.
Me dijo una amiga que 2007 es un año cabrón, con muy buena energía y cargado de mucha vibra positiva. Yo sí creo en ese pedo de las energías, es más, luego me aventaré un post del tema. Yo creo que ya voy a dejar de escribir y a mandar mi texto para que se publique. Le quiero dar las gracias (como si hubiera recibido en premio) a todos con los que me toco sobrellevar este ora sí ya casi muerto año: a los amigos, a los no tan amigos, a los pasados de lanza, al güey que me dijo que me iba a ir mal en mi nuevo programa de TV (del cual ya prontito les revelaré TODOS los detalles), a mis amigos que me incentivaron a hacerlo, a mi familia, a mis socios, a mis nuevos amigos, a los viejos, a ustedes que me leen, a los del Podcast Show de Frecuencia, a George y a Giles Martin por este discazo, a mi chica por rifarse como ñera y a dios… adiós.
Bueno, hasta el meritito 2007.
Alejandro Franco
31 de diciembre de 2006
9.51PM