No recuerdo si escuché o leí alguna vez a alguien que decía algo así como “un lenguaje sin groserías sería un lenguaje incompleto”. Y es que en verdad no podríamos comunicarnos por completo sin una palabra prohibida, sin un furioso dedo cordial levantado (vaya ironía que EL dedo grosero por excelencia, se llame de esa forma) o sin un gesto vulgar.
Por fortuna, el español tiene una variedad sin fin de malas palabras que pueden ser utilizadas en todo momento. Y se siente bien hacerlo en el momento indicado. Recuerdo la primera vez que dije groserías (las de verdad, no el clásico “caca” o “mierda”) libremente. Fue uno de los primeros días en la primaria, ‘dizque’ jugando futbol con los más grandes. Cuando los escuché gritando malas palabras no pude más que correr rapidísimo y decir todas las groserías que me sabía, pero que nunca me había atrevido a decir. Mi lenguaje más rústico floreció y me sentí increíble. Por primera vez podía decir las palabras que les había escuchado a ‘los adultos’, pero con las cuales nunca me pude comunicar.
Tampoco está bien ser malhablado en todo momento. Es una especie de switch que se activa cuando estás con tus amigos, tu gente de confianza y que se bota cuando realmente estás enojado y salen unas combinaciones de terror. “¡Me cago en la renegrida concha de tu hermana puta!” (Ándale, ese argentino sí que estaba enojado.) Al estar tras el micrófono es difícil que salga alguna grosería, simplemente es hablar con respeto. En verdad suenan ridículos los locutores que con el afán de parecer cool para los chavos se la pasan diciendo “güey” a la menor provocación por que ya está “socialmente aceptada” la palabra. O qué tal los odiosísimos diminutivos de las groserías como “hasta la mother” o “inguesú”. ¡Por dios! ¡Que alguien les de un buen zape! Se lo merecen por (ahora sí) contaminar nuestro lenguaje.
Hablando de las groserías en los medios, recuerdo perfectamente la primera vez que escuché un “carajo” en una telenovela, era una producción de Argos y se jactaban de hacer cosas distintas. Creo que lo hicieron un par de episodios y luego se convirtieron en la misma basura que su competencia. Supuestamente la Secretaría de Gobernación te multa si hablas con lenguaje impropio, pero hay quienes se escudan en el viejísimo argumento de: “Si Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura usa en repetidas veces la palabra “chingar” en El laberinto de la soledad, ¿por qué yo no puedo?” Hagan ustedes sus deducciones…
La verdad es que es divertido decirlas y escucharlas. Lo primero que le enseñamos a los extranjeros es a decir groserías. “A ver, John (o cualquier nombre de forastero), repite esto: Tienes cara de verga”… y van y lo repiten porque no saben lo que dicen. Ya que les explicas lo que acaban de decir les encanta, y los escuchas diciendo eso por todos lados. O cuando estás en algún lado donde no te entienden, te vuelves tres veces más malhablado de lo que eras porque nadie sabe lo que estás diciendo. Y cuando alguien sí te entiende se convierte en uno de esos momentos memorables. “Estaba insultando a un francés y de pronto me contestó en impecable español…”
Generalmente las usamos para agredir, sin embargo saber utilizar las groserías de forma elegante es lo más difícil. Por ahí hay ciertos autores que tienen el don del buen malhablar como Juan Villoro, José Agustín, Armando Vega-Gil o Rafael Bernal. Échenle una ojeada sus libros y encontrarán nuevas formas de hablar mal y al mismo tiempo sonar más sofisticados que nunca.

Nos leemos pronto.
baxter@dixo.com
jajaja chinga que buen articulo!!!
el otro dia discutia con mi novio por que realmente lo que conocemos como gorserias al final no son groserias es solo el contexto en el que lo pongas!!!
saludos
bien decia cervantes en el quijote (solo que parafraseando por que la frase exacta no la recuerdo) pero va mas o menos asi, la ofensa esta solo en el ofendido y no en el ofensor
no se manchen que traen con los emos? si son bien chidos los antiemos son unos malditos fresas que la neta caen bien mal.
tomen consiensia de lo que estan asiendo con los emos, y si quieren ser emos dejenlos haser no se manche pinchis fresas.
Baxter Hola..!
Efectivamente, el español tiene una diversidad de palabras que en algunos países significan “groserías” y en otros ni encuenta. Algunos ejemplos:
En España: Gilipollas, chocho, polla, figa, pija. Esto en México no nos produce nada.
En Mexico: Pendejo, el verbo chingar, y otras, En España ni cosquillas hacen.
Lo mismo sucede casi en toda américa latina.
Yo creo que más bien que son LOS TONOS con los que hablas donde se nota el coraje u odio de lo que dices.
En mi familia pasa algo muy curioso, como buenos norteños, todos somos muy malhablados pero hay como una regla sobreentendida, q ninguno dice groserías enojado, o al menos no para ofender a nadie sino al aire. No es lo mismo decir “puta madre!!” q decirle a mi hermano “eres un pendejo”.
Xavier Velazco tambien tiene una forma muy “nice” de escribir groserías.
Buenos días SantaLeperada!!! jeje
Saludos Baxter!!
Hola Baxter,yo casi no entro a leer post pero la tuya me parecio divertida ya que cuando estamos regularmente con nuestros amigos decimos una sarta de leperedas para estar en ambiente, tomando en cuenta que no por eso nos la vamos a pasar de lanzas con nuestros amigos es solo para romper el hielo,aqui en veracruz dicen q somos los mas groseros pero yo creo q no,hay muchos lugares asi.bye.
DESCRIPCION A LA MEXICANA DE “EL ACORDEON”:
El acordeón es una CHINGADEROTA
con un CHINGO de CHINGADERITAS
que cuando lo CHINGAS
se escucha bien CHINGON
…y es una CHINGONERÍA, el CHINGON que le sabe CHINGAR a esta CHINGADERA.
(Esto lo escuché en un discurso de un orador que era un profesional -un chingón, jeje-)
Si, que sería de nosotros sin las groserías, le dan un toque a la vida.
Y mi hermana siempre me critica por ser una mal hablada. ¬¬ solo lo hago cuando estoy en confianza.
Bueno, saludos Baxter. Por cierto, hoy tuve un sueño muy extraño con tu voz
Cabe mencionar también al gran Salvador Novo. ¿Han leído sonetos con la palabra, “verga”, “pendejo”, “chingar”, o con albures implícitos? Él los escribe sublimemente, se los recomiendo para un buen rato de culturización lingüistica insultante jajaja
q estupides cuando la gente dse esas groserias no se dicen ¿EN TONSES CUALES ? por dios cuando te dicen sana babich y no sabes te levanta curiosida y pareses un invesil tratando de averiguar q es debes saber linguistica groseriando q tonteria por no saber te toman como tarado ridiculo y no es broma