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He Ahí El Dilema


En : Política

Por Federico Del Moral

A pesar de las obras mal planeadas, la contaminación y la inseguridad que se vive en esta ciudad, la vida se convierte en una aventura vertiginosa y complicada, pero muy interesante, (aunque no necesariamente florida) no sé en qué punto la convivencia entre nosotros se vuelve tan hostil, la Ciudad de México me gusta y me parece apasionante; pero a últimas fechas no se qué tan saludable es la convivencia en esta selva de obras (jamás he vivido en otro ambiente que no sea el de un centro urbano), pero es triste notar que cuando voy por la calle veo gente cuya mirada es indiferente y desconfiada, veo gente que se resigna, gente desanimada que vive con desesperanza la triste realidad que le rodea.
A mí, me da la impresión de que nunca hicimos un pacto entre nosotros, un acuerdo que implícitamente nos reconozca como seres humanos y no solo como “esas siluetas” que forman parte del entorno agresivo que vivimos día a día; piensen en estos ejemplos: ¿por qué aventar el coche a los peatones?, ¿por qué escuchar música a todo volumen?, ¿cuál es la razón para querer pasar antes que cualquiera?, ¿qué beneficio se obtiene al ver una mujer guapa en la calle y desnudarla con la mirada, en el mejor de los casos? mas allá de cualquier respuesta superficial que evidencie el desafortunado cinismo en que vivimos, creo que debemos preguntar ¿por qué somos así? y ¿que refleja nuestro comportamiento?; la ciudad ahora en su mayoría es fea, sucia, descuidada y caótica gracias a “el carnal Marcelo” (quien dicho sea de paso se ha de estar metiendo una buena lana). Pero más allá de las obras y de las transas de Ebrard, la ciudad esta GACHA y es por nosotros. Entonces la pregunta es ¿somos incapaces de generar un entorno amable para nosotros mismos? la respuesta es: “No, más bien somos indiferentes y desidiosos” solo así podemos entender esa falta de respeto constante entre unos y otros.
 
A mi parecer este y muchos más son problemas generados principalmente por una dramática falta de educación. El sistema educativo mexicano hoy en día ha provocado que la gente solo vea las cosas “por encimita” y estoy seguro de que no soy el único que piensa esto, pero dudo que los poderes fácticos que rigen el rumbo de la nación tengan algún interés en que esto cambie ¿Y por qué? porque un ciudadano capaz de reflexionar profundamente sobre el entorno que le rodea se convierte en un crítico y en alguien difícil de gobernar… y eso… eso a nadie que trafique con influencias le conviene… es por eso que las esferas políticas mexicanas se desviven celebrando el cortoplacismo, la medianía del cambio sin cambio… abdicando a su responsabilidad de generar condiciones propicias para el desarrollo de este país que son factores cruciales que comprometerían sus acciones al escrutinio público.
Vienen tiempos de elecciones, tiempos en los que los ciudadanos debemos preguntarnos seriamente que deseamos para este país; aunque debo decir a título personal que todo lo que el IFE, los políticos y los medios dicen me parece una ¡falacia! -¿por qué votar por el PAN? si son unos inútiles, ¿por qué votar por el PRD? si son tan torpes como para dividirse, ¿por qué votar por el PRI? si son unos mañosos-.
En este punto me vuelvo a preguntar ¿por qué somos así? y ¿que refleja nuestro comportamiento?; la  población es así porque jamás supo que existen otras alternativas de comportamiento y convivencia, reflejando así su pobre visión del mundo al pensar que los matices de la vida solo están comprendidos dentro de todo aquello que el sistema les ha hecho creer (sin embargo esto no debería ser ninguna excusa para continuar en la más atroz de las desidias).
Todo lo anterior me obliga a preguntarme ¿votar o no votar?, ¿ser ciudadano o no ser ciudadano de un sistema que insulta nuestra inteligencia? pero bueno…yo solo puedo decir por el momento “He Ahí El Dilema”.



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