“El destinatario decía Fernando Benavides y en la portada se podía ver a Prince“
Del fantástico mundo de las revistas siempre me he mantenido al margen, no porque no me interesen o no me gusten, en verdad no podía emitir un sano juicio sobre las publicaciones, independientemente que son bastante volátiles y por desgracia hoy en día hemos visto caer a varias entre las cuales se encuentran SIN, Rolling Stone y La mosca.
Entre los menesteres de las revistas, que si sale una, que si se termina otra, que si una bajo sus paginas y que si otra solo pone publicidad, que si sale Fher de Mana o que si se roban las portadas según unos de otros, en fin que de todo esto es un mundo entero en el que los hilos se manejan de una forma compleja y diferente, pero lejos de todo ese mundo en realidad no leo revistas porque siempre leo un libro y creo que leer una revista debe requerir respeto y consume mucho tiempo, por lo que con un par de revistas al mes ya no me quedaría tiempo de leer un libro. (hasta deje de leer la revista de historia de National Geographic)
De cualquier manera en Dixo siempre hemos tenido una relación sumamente cercana con el mundo editorial y es que aunque en internet se publica nunca será de la misma manera, si bien mas inmediato tan bien menos romántico
Hace poco termine de leer el libro “Cómo llegó la noche” de Huber Matos y sí, a todos se los he recomendado pero no en este espacio por lo que lo recomiendo ampliamente, sin embargo al finalizar tal libro y sin tener tiempo de ir por otro tome un par de revistas de la oficina, leí una que con desilusión me dejo pensando en que esa era una razón más para dejar de leer revistas; al día siguiente toco el turno de la segunda revista, esta según mi poco criterio tenia bastante mejor calidad en su impresión pero la gran sorpresa fue cuando me di cuenta que el contendió, el control de calidad y la experiencia de leerla superaba todas mis expectativas.
El destinatario decia Fernando Benavides y en la portada se podia ver a Prince, la revista responde al nombre de Marvin y en cada hoja, articulo y concepto puedes ver a un trabajo detallado, dedicado y consagrado a sacar una revista (como lo anuncia) de culto.
He tenido la fortuna de contar con la amistad de la dueña y directora de la revista, Ceci Velasco, un gran ser humano con toda la visión y claridad del mundo, sin embargo debo aceptar que nunca me había tomado el tiempo suficiente para leer el trabajo a detalle de la publicación (a cargo en gran parte de Humberto Polar)
El caso es que fue de un gran sombro el encontrar y comprender porque hay tanto amor por seguir haciendo la revista y es que un gran trabajo no puede dejar de tener escaparate.
No lo se, quizá sea un poco tarde para que me enamore de las revistas, quizá tenga mala impresión por la pésima calidad de algunas otras, pero al menos por hoy, he visto que el trabajo editorial no solo se debe dedicar a la cultura, la misma revista en si, una revista como Marvin, es un culto por su dedicación.
Larga vida a Marvin!
¿y ustedes? ¿leen revistas? ¿que opinan de ellas?