Desde hace años tengo un libros de Francisco Hernández, su poesía reunida, es uno de los libros a los que más he regresado y de los que más tiene notas, subrayados y páginas dobladas. Hace unos días me llegó, cortesía de la editorial Almadía, su más reciente libro. Desde el título me fascinó: La isla de las breves ausencias. Hoy tuve la suerte de entrevistarlo en su casa en la colonia Roma. Nerviosa e insegura como soy, llegué demasiado temprano y casi con ganas de escapar de la cita, pero me recibió muy amablemente y la entrevista se llevó a cabo. Le llevé el libro que tengo con miles de marcas y le causó gracia mi entusiasmo por su poesía. Con respecto a su libro nuevo me dijo que las “breves ausencias” surgen de un término médico, es como se le llama a ese pequeño “black out” o desconexión por unos instantes de uno mismo cuando se padece de epilepsia. Me pareció fascinante que existiera un término tan poético para ese mal y que además el poeta pudiera escribir, a partir de ese concepto, un libro en el cual crea a través de la poesía lo que podría ser el diario secreto de Robinson Crusoe mientras está perdido en una isla y ha perdido el mapa. Creo que la isla somos nosotros mismos, sin mapa y algunas penas que contar o callar.
Francisco Hernández escribe:
“Agujas en el brazo derecho
Al quitarme la piel, puedo mirar
las contracciones de los músculos.
Mínimos arpones calvados.
Al pararme frente al espejo,
observo mi cuerpo pálido de molusco envejecido.
Quisiera permanecer en esta cárcel,
protegido por mis redes de espinas.
Quisiera estar sepultado en el aire,
envuelto como una momia por el desamor
de alguien.”
Y es que, seamos poetas o no, estemos o no en la isla, con mapa o sin él, nos parezcamos a Robinson Crusoe (o Robinson Dafoe como le dice él) o no, todos traemos a cuestas alguna o algunas ausencias, como el poeta dice también en este libro “sin naufragios la existencia carece de sentido”. Muchos nos acercamos a la poesía y, si tenemos suerte, a los poetas porque tenemos la falsa ilusión de que sepan más que nosotros en cuestiones de amor, de dolor, de muerte o de la vida misma, pero como Francisco Hernández me dijo al final de la entrevista “todos sentimos lo mismo, el poeta o quien vende periódicos en la esquina y ninguno tiene la respuesta, todos carecemos de palabras para explicar sentimientos tan grandes y que nos empequeñecen tanto o que, sin darnos cuenta, nos engrandecen también”
la verdad mariana pocas veces vamos a encontrar genialidades como las que escribe francisco hernandez logra con su poesia sumergirte en un su poesia, que la escuches la veas, la sientas , la helas y hasta la llores.
es un de mis poestas favoritos y dichosa tu que tuviste la suerte de entrevistarlo .