Y claro que muchos tenemos anécdotas relacionadas con Michael Jackson. Ya lo hicieron mis amigos Mimo y la H, posts que en cuanto acabe este, iré a leer aquí mismo.
Para comenzar, creo que, desafortunadamente, tendremos que separar al artista del sujeto. Del sujeto, sea cierto o no todo lo malo que hizo, pues ahorita seguramente está siendo enjuiciado por poderes que están más allá de nuestra comprensión. Como artista, y al dedicarle ayer el programa de radio completo y programar varias de sus canciones, uno no podía sino evitar sentir un dolor en la panza, de esos “retortijones” que dices “chale, pues que pasó“. O “¿que le pasó?”. ¿En qué momento lo perdió? Cierto es que no la tuvo fácil, su infancia fue dura y entonces en algún momento eso explotó. Pero lo tuvo.
Y vaya que lo tuvo, tan lo tuvo que nunca nadie se atrevió a especular sobre quién podría ser el nuevo Rey del Pop. Justin Timberlake por ahí levantó la mano pero más se tardó en subirla que en bajarla. No como cuando Madonna le pasó la estafeta con sus babas a Britney, pero bueno, sabemos que también se le fue el pedo y Madonna mejor siguió ocupando el puesto. Y ya que menciono a la aún Reina del Pop, me llama mucho la atención que tanto MJ como la mencionada tienen 50 años. Y vean lo que hace Madonna en sus conciertos, y analizemos que lo que posibilemente llevó a MJ a quebrarse fue la preparación para sus ahoras míticas 50 fechas en Londres. “¿Lo irías a ver?” “Por supuesto” era la respuesta generalizada. Porque sería, seguro, la última vez. Porque a pesar de que hace años que no sacaba nuevo, ni bueno, material, es innegable lo que MJ representó para la música, para nuestro soundtrack.
Yo sí lo vi. Dos veces, en los también ahora legendarios conciertos del Estado Azteca. Bueno, me voy más allá: en una semana incomparable, irrepetible, inolvidable. Martes: Michael Jackson. Miércoles: Madonna en el Foro Sol. Jueves: Michael Jackson. En la vida me vuelve, y nos vuelve a pasar eso. Por el momento en la carrera de ambos, por el poder ver a los dos pilares del pop de un día para otro en nuestro país, cuando una década antes con trabajos se presentaban conciertos de rock/pop de cualquier índole.
Para el concierto del martes, marqué…y marqué…y no me cansé de marcar. Tres, cuatro horas. Cinco. No se cuantas. Hasta que mi llamada entró, y pude comprar los boletos. En la zona de adelante. Y ese día, me vendé la mano simulando a la estrella que estaba moviendo a cientos de personas al Coloso de Santa Úrsula. Para Madonna, me fui a formar a la recien inaugurada Galerías Insurgentes, por lo que corrí con suerte y de inmediato compré los boletos, pues nadie aún ubicaba al Mixup de ahí. Y para el jueves, fuimos toda la familia, invitados al palco de no se quién. Palco que se ubicaba….detrás de una de las torres de sonido, por lo que sólo veíamos a Michael cuando caminaba a uno de los extremos del escenario. Qué bueno que no me confié del palco y de todas maneras había comprado los otros boletos.
Mi papá era muy fan de Lucero. Y en un Día del Padre, quizo que fuéramos a verla en concierto. En una parte del show, se disfrazó como Michael Jackson e interpretó un par de canciones. Y sé que no me van a creer pero…lo hizo muy bien. Con todo y los pasos. Neta.
Y así podría seguirme con muchas anécdotas más. Con el show de Captain EO, en California. O con los miles de madrazos que nos dimos intentando hacernos hacia adelante sin mover los pies y sin caernos. O simplemente recordar cómo, en cualquier fiesta, “Don´t stop till you get enough“, por mencionar sólo alguna de muchas más, seguirán recordándonos a un genial artista. Chale, creo que desde que se murió Cantinflas no me sentía así
me late como cuentas tu pedo mai…muy digerible no que otros weyes dan fechas, madre y media, y total, hacen trabajar de mas el cerebro…bye.
mj…..i miss him.