Un amigo dice “Los que trabajamos en el arte o la difusión de la cultura somos unos héroes” y yo no estoy de acuerdo. Si con eso se refiere a el rating bajo, a que hay pocos espacios y que siempre son mal pagados, entonces tenemos que no seríamos unos héroes, sino medio pendejos. Hace unos días Pablo Boullosa me invitó a conducir junto con él un programa en el canal 40. Hablábamos, mientras estructurábamos nuestro primer programa, de la importancia o la poca importancia (para nosotros) del rating y de lo absurdo que es llamarle “cultura” a lo que se conoce como tal en términos mediáticos. Siempre he pensado que si mi intención fuera ser “famosa” (otro término ambiguo y chocante) tendría que dedicarme a otra cosa completamente diferente y estar más preocupad por las minifaldas y los escotes tanto los míos como los de las demás. En realidad lo que más me interesa de mi trabajo es que a mi me divierta, me deje algo a nivel personal y si, con suerte, a una o dos personas les comunicó algo, me doy por satisfecha, el rating y la fama será problema de alguien más.
La noche del viernes tuve dos gratas experiencias que tiene que ver con esto, en una tocada en el Lunario conocí a una chava que me saludó y me dijo que siempre que me leía se divertía, que la ponía de buen humor . Le agradecí mucho que me lo dijera porque justo por eso chambeo, poner de buenas a alguien me parece muy importante.
Después de regreso en el taxi el muy amable conductor se volteó a verme fijamente y me preguntó si yo salía en la tele, “estee, sí, a veces, ¿dónde me vió?” le pregunté. “Nooombre pues en ese programa de mujeres que siempre discuten temas diferentes“. Ese programa ya no lo hacemos, sin embargo a la fecha siguen pasando repeticiones en las madrugadas. Entonces, ya encarrerados en la plática me contó que vive sólo y que a veces la soledad “aprieta gacho, sobretodo cuando llega uno de trabajar toda la noche” y que justo hacía poco que había visto un programa en el que hablamos de la soledad y se sintió más acompañado esa noche, “ya no piensa uno que está solo, se duerme uno contento“. Otra cosa invaluable para mi.
Ya casi llegando a mi casa me dijo que lo más padre del programa es que discutíamos y que a veces se calentaban los ánimos (si supiera cuánto), pero que eso era lo bueno, que todas “polinizábamos”…….. ¿cómo?, le pregunté……… “pues sí polinizan muy bien entre todas” me vino de golpe la imagen de cuatro enormes abejas ojonas sentadas en una mesa redonda aventándose pelotas de polen y emitiendo en lugar de las regulares cacareadas unos zumbidos espeluznantes y, por supuesto ininteligibles. Polinizando, pues.
¿Politizando, polarizando? Tal vez quiso decir alguna de esas dos, pero nunca lo sabré, el término me gustó. Si un guey borracho pudo acuñar el término “merga“, porqué no este amable taxista no puede crear su propio argot.
Ni héroes ni heroínas, este tipo de encuentros o comentarios, para mi, son el mejor y más alto rating. O quién sabe, tal vez la polinización.
Yo nose pero tu programa esta conmadre
cuando salgo del jale y me voy para mi casa por la carretera te tripeas con tu seleccion de rolas…
todavia recuerdo el gritito raro de joe ramono que dijiste que te pone piel de gallina en la de PET SEMETARY
sobres siga rockeando
y no te olvides de PORTISHEAD!