Hay muchas personas lindas en éste mundo, muchos hombres y mujeres me gustan, pero no quiero tener sexo con todos ellos. Puedo admirar la belleza de una icónica Lolita de 18 años, un capullo que despierta fantasías eróticas y que ha sido una importante musa de la literatura y el rock. Me gustan las mujeres mayores que tuvieron la suerte de que el pelo se les encanará completamente, haciéndolas, en mis ojos, unas rubias platinadas perfectas. Siempre he tenido una fascinación por los hombres vestidos de mujer y sobretodo por los hombres con maquillaje, sí, me encantan los tipos que se pintan las uñas y usan delineador negro; han de ser los rastros de mi fascinación adolescente por
Robert Smith. Me gustan los grupos de chavitos andróginos, como 5 emos en el metro y me gusta no fijarme dos veces para no lograr distinguir su sexo. Me fascinan las mujeres con smoking como
Marlene Dietrich y me encantan los varones con trenzas como
Robert Trujillo. Los hombres mayores de 40 año de edad jugando fútbol, con piernas que han jugado toda la vida una cáscara y que por lo tanto ya portan una tobillera o una venda en la rodilla, son simplemente cautivadores. Sí, me gustan muchos hombres y mujeres.
Así cómo todos los bugas, tengo mis infatuaciones con personas de mi mismo sexo ( sí, TODOS los tenemos, aunque muchos hombres se repriman y les cueste admitir sus mancrushes, por ejemplo:
Mauricio Herrera). Normalmente, de éstas “estrellas” que nos causan fascinación y son razón por la cual existe toda la prensa amarillista, me gustan mujeres que me parecen admirables y hermosas. Con ése tipo de personas es completamente justificable tener un juicio superficial y basarse mucho en su apariencia, ya que lo más probables es que nunca lleguen a cenar sincronizadas y café con leche a la casa para conversar de su vida íntima.
Girlcrush Galore
(las mujeres famosas de mis fantasías)
Susan Sarandon.Tengo demasiadas razones para adorar a Susan Sarandon y probablemente las primeras 20 están relacionadas a una de mis películas favoritas de todos los tiempos, The Rocky Horror Picture Show. Sarandon tiene la capacidad de desnudarse con una elegancia única y por más que se esfuerce no puede ser vulgar. Es una actriz que ha hecho legendarios papeles que desbordan sexualidad (Bull Durham, The Witches Of Eastwick, White Palace, Thelma & Louise, etc) y hasta de monja es sexy ( Dead Man Walkin). Es un mujer que con la edad se ha puesto cada vez más sabrosa y lo sabe, por lo que posó desnuda a los 62 año de edad en libro de Pin Ups del fotógrafo Timothy White. También ayuda que es una actriz con una intensa carrera activista y una mujer comprometida con ideas políticas que ayuda a impulsar con su fama.

Beth Ditto.Sin duda ésta es la mujer que más me tiene encantada. Beth Ditto es una tremenda gordibuena amante de la alta costura y las modas de vanguardia que normalmente acaba sólo en ropa interior sobre el escenario. Ditto es muy bella y todavía más controversial; es una cantante fenomenal con unas cuerdas vocales exquisitas y también es una provocadora nata. En el mundo de la Kylie Minogues, Pinks y Beyoncés, Beth Ditto resalta por encima de todas las divas pop, no sólo por el tamaño de su voluptuoso trasero, sino también por ser una figura abiertamente gay, que defiende vocalmente el derecho a estar pasado de peso y que hace de cada presentación un performance sudoroso.

Monica Bellucci.Yo creo que desde
Sophia Loren no ha habido una mujer más femenina, sexual y hermosa en la pantalla grande que Monica Bellucci. La actriz y modelo italiana es el objeto del deseo en carne viva y los directores de cine la reconocen como un ser seductor que puede despertar obsesiones y enfermedades. Y como si Bellucci no fuera suficientemente hermosa por ella misma, esta casada con el también espectacular y viril
Vincent Cassell, formando la pareja más ardiente del cine, perdón, pero Brangelina no tiene nada que hacer a lado de esta pareja de actores. Y además, tiene unas tetas perfectas (
Combien tu m’aimes?).

Sandra Ávila Beltrán, La Reina del Pacífico.
Recuerdo la portada de la Reina del Pacífico en Proceso como muchos hombres tendrán memoría de su primera Playboy; una exuberante mujer de jeans ajustados, un tremendo cañón en la mano y caminando como si estuviera meneando las caderas en la feria del pueblo. Sandra Ávila Beltran es seguramente una figura enigmática de la cultura mexicana, una hermosa y letal mujer dedicada al narcotráfico, digna de corridos y un libro de
Julio Scherer. Éste personaje ni Quentin Tarantino lo hubiera podido crear, lo siento, pero a lado de Sandra Ávila Beltrán,
Black Mamba no parece ni tan hipnotizante ni tan venenosa.
por Madela Bada.