Sí, el chisme ya corrió, todos los presentes y los que no asistieron a los Arctic Monkeys saben que el concierto se retrasó y que básicamente desapareció la zona “preferente”. Admito, llegue a las 10 de la noche, soy una vieja que no quiere dejar de ir a conciertos, ya tengo mi colmillo, me sé manejar entre las masas, los polis “antimotines” no me intimidan y con gusto les enseño el escote y Carlos Andrade tiene la virtud de cortar las colas a la mitad del largo que son para el resto de la gente. No, a mi no me tocó lo peor. Fue una lástima que Sleepy Sun no pudiera salir a escena, pero a cambio obtuvimos algo mejor. Sleepy Sun se presentará en un concierto gratuito en una fecha y locación por confirmar. El cambalache no estuvo nada mal.
Atreviéndome a juzgar a partir de las caras de emoción, de los chamacos escurriendo de sudor y de la gente cantando cada una de las letras, los Arctic Monkeys hicieron que la espera valiera la pena.
La música de los Arctic Monkeys es intensa e incesante, hasta las baladas parecen ser interpretadas con urgencia. Su punk tiene personalidad voluble y carácter sensible, es como una pareja que le gusta pelearse contigo para después tener sexo conciliador. El bataco apropiadamente tiene el lema “AGILE BEAST” (“bestia ágil”) escrito en el bombo; el sonido de la batería es claro y golpeador. Alex Turner es un frontman en control, se siente cómodo en el escenario y puede depender de su banda ciegamente; Turner actúa con su grupo como si estuviera realizando ese famoso ejercicio para facilitar el trabajo de equipo, en donde un miembro se deja caer de espaldas y es cachado por el resto. Los Arctic Monkeys están amarradísimos, sus silencios e inicios ya llegaron a ser mucho más que precisos, son instintivos.
Me sorprendió cuantos fans fervientes tiene la agrupación británica en nuestro país. No era novedad que los boletos se agotaran, pero el fanatismo se demostró en lo bien que el público conocía la obra entera de los Arctic Monkeys; reconocían la canción con sólo escuchar el riff inicial y se sabían cada palabra de cada canción. Eran fans de adevis viendo por primera vez a su banda favorita.
Por @lamadela.
Dijeron que el sonido estuvo feo…pero hoy en día y aquí (DF) ¿Qué concierto se oye BIEN?
LA definición que diste de su música como sexo de reconciliación (con actitud)…nunca se me ocurrió y me parece precisamente eso, también como un movido foreplay
Francamente quedaron a deber, después de salir hora y media tarde tocaron muy bien, pero muy poco.
Me párecio de muy mal gusto el retraso, que no hubieran “teloneros” y la calidad del sonido pudo ser mejor.
Eso si gracias por traerlos y buen intento
La verdad es que no, pocos son los que se saben “cada palabra de cada canción” … when the sun cgoes down fue clarísimo ejemplo.
Por lo demás estoy en total acuerdo: no llegar tempranísimo es la clave y Arctic es una banda tal cual la describes.
Me agrada encontrar esta nota entre todas aquellas copias unas de otras, ya sabemos que en Ache están chavos.
Fans de adevis :=D . Parece que describes algo que ha pasado por mi cabeza desde hace mucho tiempo.
Y por lo menos yo si estaba viendo a mi banda favorita por primera vez.
Por último, a comparación de sus presentaciones por estas fechas, no tocaron ni de más ni de menos. Sólo que no trocaron lo que todos esperaban, en otros conciertos quedaron a deber When the sun goes down, me imagino que hubiese sido igual si tocaban teddy picker y quedaban a deber algunas de las famosillas.
pues no se pero yo tuve la oportunidad de estar en preferente y a mi me encanto y no se porque pero creo que tengo mejores fotos