Con biombo y platillos se dio arranque al operativo de seguridad Conago 1, el cual estará en operación hasta la medianoche del domingo 19 de junio. Preparándose para las futuras elecciones, el jefe de gobierno de la capital bajó la bandera de arranque en uno de esos actos espectaculares que tanto le gustan: 22 mil policías por turno, 450 patrullas y más de 10,000 cámaras serán los encargados de cumplir dicha misión.
Se planea establecer puntos fijos y móviles para la revisión de peatones y automovilistas, así como al transporte publico, todo encaminado a disminuir los índices delictivos en la ciudad.
Al igual que acciones emprendidas con anterioridad en otros estados, uno se queda pensando en qué estarían trabajando los cuerpos policiacos antes de iniciar este programa, es decir, esto debería de ser una tarea permanente y no una semana de asueto para los delincuentes.
El inicio de este mega operativo coincidió con la detención de 4 asaltantes en la delegación Cuajimalpa. La población, cansada de la delincuencia en la zona, así como de los pésimos resultados por parte de la justicia, intento extraerlos de la patrulla en que estaban detenidos y lincharlos, fue necesario mandar varios cientos de granaderos (500) a fin de contener a la población y rescatar a los maleantes. Muchos se preguntan si de todos estos 500 granaderos se hubieran asignado unos cuantos a la vigilancia de la zona se habría evitado todo esto.
Menudo susto se ha de haber llevado Marcelo cuando se enteró de esta situación y en pleno deja-vu recordó los linchamientos de Tláhuac, que derivaron en el asesinato de dos agentes policiacos, cuando el era secretario de seguridad de la Ciudad de México y no autorizó la intervención de los cuerpos policiacos de la zona pensando en el costo político que esto podría acarrear.
Seguramente más de algún maleante decidirá irse unos días a Oaxtepec (o a donde su guardadito le permita ir) a descansar y cargarse de pilas para chambear de nuevo a partir del próximo lunes, cuando todo vuelva a la normalidad.•