Suscríbete via RSS Síguenos en Twitter Únete a nosotros en FaceBook Nuestro canal en iTunes
 

Ana Claudia VI. [Dixo de madrugada]


 

(Ana Claudia V: Todo queda entre familia)

Ha venido constantemente por los últimos meses y ha escogido a todas, no una, sino varias veces; excepto a mí. Eso me alegra un poco, aunque también me desconcierta. Él es un hombre rubio, alto, con los ojos más azules que haya visto en mi vida y sin la mirada morbosa que caracteriza a todos los que llegan aquí; se viste elegantemente, siempre con un pañuelo amarrado al cuello del mismo color de su camisa, pero de diferente tono, saco casual y zapatos limpiecitos; nunca niega una sonrisa y despide un delicioso aroma a mundo; él ya sobrepasa los sesenta años. Ellas dicen que paga bien y eso es lo que me interesa. Tampoco se han guardado los detalles de lo que pasa adentro con él. La primera vez que vino escogió a Mariana. Mi Mariana. Ella regresó de la cabina 5, su preferida, con una sonrisa enorme, los ojos brillantes y un fajo bastante generoso de billetes. Todas la miramos, pero la primera en empezar con el inevitable interrogatorio fue Sandra.

- ¿Cómo te fue, nena? – Le preguntó inquieta y envidiosamente, mientras Mariana cruzaba el marco de la puerta que separaba nuestra sala de estar con uno de los pasillos mal alumbrados.

- Me fue súper bien. Me pagó más de lo que le pedí y es muy gracioso.

- ¿De dónde es?

- Es mexicano, pero sus papás eran italianos. – Respondió con cierto orgullo como si ahora ella fuera más especial por haber sido la preferida.

- Qué bueno, Marianita. Sí se ve que es muy buen cliente. ¿Ya le diste tu número de Nextel? – Julieta dijo eso con toda la intención de echarle en cara que se llevaba los negocios para afuera, quitándonos lo que parecía una buena oportunidad a las demás, principalmente a ella.

- Por supuesto, él me lo pidió. – Le respondió con la sonrisa más cínica que tenía.

Casi empezaba una batalla entre ellas, pero Angélica intervino con otra frase espinosa:

-         ¿Y qué hiciste para que te fuera tan bien?

-         Pues sólo me pidió que me quitara la ropa, pero…

-         Pero, ¿qué?

-         También me pidió que le dijera groserías. – Lo dijo casi susurrando.

Todas nos reímos y la miramos al mismo tiempo.

-         Pero, ¿cómo te lo pidió?

-         Sí, ¿qué te dijo exactamente?

-         Me dijo: ‘miéntame la madre’. – Se sonrojó completamente, nunca la había visto así.

-         ¿Y tú qué hiciste?

-         Pensé que estaba bromeando y me reí poquito, pero él me miró decepcionado y terminé diciéndoselo. Eso lo hizo terminar más rápido. – Volvimos a reír y a ella cada vez le subía más el tono rojo en el rostro.

En ese momento creímos que él iba a terminar siendo atrapado por Mariana y que nunca lo volveríamos a ver. La sorpresa fue verlo regresar la siguiente semana y que no la escogiera de nuevo. Así empezó a ser el cliente más asiduo del lugar con casi nueve visitas al mes y sin elegir más de dos veces seguidas a la chica con la que quiere estar.

Finalmente Mariana se dignó a invitarme otra vez a una de sus salidas. Ahí estará él y parece que me toca ser a mí quien le miente la madre. No sé si podré.

 

* No hay ficción que no duela hasta las letras. *

Ana Claudia N.

Play

Comparte:
  • Meneame
  • del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Google Bookmarks

2 Comentarios a “Ana Claudia VI. [Dixo de madrugada]”

  1. La mont dice:

    Tan cortito?? Quiero leer mas!! Me encanta…

  2. Bloo dice:

    Buenisimo me dejo picado desde la primera vez que lo empezaron a publicar

Dejar Comentarios