Suscríbete via RSS Síguenos en Twitter Únete a nosotros en FaceBook Nuestro canal en iTunes
 

Diminutas declaraciones importantes (parte 2).


Yo no se y no se sabe por qué seguimos declarando -cada uno con diferente tono- lo que todos han dicho tantas veces, tanto repetido y tantas lecciones no aprendidas, pero así lo hacemos, necesitamos escucharlo de propia voz, el verdugo interno que a duras penas pide palabras atropelladas de nuestro mejor intento; como esa tontería de amar, sin la cual no se puede vivir cual humano porque al final venimos a ese intento, esos son los recuerdos que vale la pena conservar, eso de sentir tanto que se pierde el orden de las cuatro letras que lo distinguen, esa tontería sin la que nacimos y pasamos la vida en búsqueda, por más buena suerte que tengamos, habremos de declarar que antes de encontrarlo lo intentamos varias veces más.

Heroica declaración la de perder lo que nunca fue tuyo.

El tiempo se nos va en declaración; como ahora que volteo al descuido de la cama y me encuentro con la patria en una mujer, el lugar único donde se amanece con movimientos quietos y se escucha su cabello, largo como penitencia adquirida con gusto de interés.

Yo no se cuándo el dios de la iglesia dejó de ir a misa, cuándo se colocó cuidadosamente la soga al cuello para dar de bruces con el suelo terroso en el intento fallido de su suicidio, no me explico de otra manera que las religiones estén tan abandonadas, su agenda abarrotada, huyendo del impuesto, la sotana del fuero externo solapando tanto error, tan costoso; sustituidas las vírgenes devotas con automóviles lujosos bendecidos contra robo.

No se cuándo uno dejó de ir al confesionario de caoba perfumada, esperando que el sacerdote llegara en acto de humildad, para confesarse con nosotros, tocando de paso la rodilla del niño y viendo el calzón -blanco como paloma rabiosa de espíritu santo- a la niña que asiste a la catequesis.

Pero tampoco se puede hacer más, al fin que su dios los protege bien y los cobija en ríos y ríos de tiempo.

Yo no se por qué se declara tanto, pero así lo hago ahora y los demás harán lo suyo, tan propio, que habremos de pedir permiso para entrar en tanta intimidad de letras.

Por: Fernando Benavides Roldán.

3 Comentarios a “Diminutas declaraciones importantes (parte 2).”

  1. avatar griska dice:

    Diminutas declaraciones importantes… esa frase me golpeo la mente hoy

  2. avatar plastikmen dice:

    Eso es mi estimado (y sucede), porque el dios de la iglesia catolica es un dios muy diferente al Dios de la Biblia.

  3. avatar Luis dice:

    SSS que buen post!

Dejar Comentarios